Debemos tener en cuenta la complejidad creciente de nuestro sistema educativo y de las posibilidades laborales. Además los cambios son cada vez más rápidos y por tanto, hay que estar preparados para adaptarse a nuevas situaciones y exigencias. Algunos profesionales hemos necesitado, y necesitamos, muchos años de dedicación para profundizar y asesorar sobre las nuevas directrices de los mercados laborales, sobre las futuras exigencias profesionales, los lugares de información, técnicas de búsqueda de empleo, etc. Podemos ofrecer a nuestros jóvenes la experiencia de estos años y facilitarles un caudal informativo que de otra manera es mucho más laborioso conseguir. Y lo que todavía es más importante, podemos contribuir a que se conozcan más a sí mismos, a aumentar la confianza en sus posibilidades y a asesorarles sobre las salidas más ajustadas a su personalidad. Con frecuencia hemos constatado la existencia de jóvenes que han desaprovechado grandes oportunidades laborales porque desconocían su existencia. O el caso de multitud de personas que han perdido unos maravillosos años porque se han dado cuenta demasiado tarde de cuál era su verdadera vocación. Estas y otras situaciones se podrían haber evitado con una adecuada orientación. Para garantizar una trayectoria profesional exitosa es preciso que las expectativas profesionales de los jóvenes se ajusten a sus capacidades e intereses. Sintetizando experiencias podemos realizar las siguientes apreciaciones: - Las máximas posibilidades laborales que existen actualmente son las derivadas del autoempleo. - Antes de lanzarse a cualquier iniciativa de este tipo existen fórmulas intermedias como el asociacionismo que permite una retroalimentación y apoyo mutuo. - Como requisitos imprescindibles hay que dominar la consulta de boletines oficiales y periódicos para averiguar convocatorias de ayudas, becas, plazos, nuevos trabajos, ofertas formativas, etc. - Hay que tener una buena capacidad comunicativa para contactar con profesionales e instituciones que nos pueden abrir los ojos ante situaciones que desconocemos. - Hay que poseer una mente abierta a nuevas experiencias: viajar, aprender idiomas, vivir en sitios diferentes, conocer la informática, capacidad de reciclarse - Finalmente es imprescindible dejarse aconsejar por personas con más experiencia ya que nos pueden facilitar mucha información, ahorrarnos pasos innecesarios y permitirnos nuevos contactos. |
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