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Consumo de drogas en adolescentes y jóvenes

      
      Los datos que aparecen en la “Encuesta sobre consumos de drogas en adolescentes y jóvenes de 14 a 18 años” son muy ilustrativos sobre lo que está ocurriendo en la sociedad aragonesa. Aunque aumenta la percepción del riesgo entre los jóvenes y se detecta mayor implicación por parte de la familia, hay todavía un consumo preocupante en un alto porcentaje de adolescentes e incluso niños. Además, hay otro dato muy elocuente nuestros adolescentes tienen mayor capacidad adquisitiva y la hora de regreso a casa se hace mucho más tarde que hace unos pocos años.

Los orientadores y profesores de los centros educativos observamos con preocupación que el consumo de drogas legales e ilegales y sobre todo cuestiones relacionadas con la falta de control personal, la escasa tolerancia a la frustración, la poca capacidad para demorar la recompensa, la excesiva dependencia del grupo, la falta de hábitos de esfuerzo, responsabilidad e implicación, en definitiva, capacidades relacionadas con la madurez emocional conllevan consecuencias a corto y largo plazo nefastas. Podríamos reseñar por ejemplo la desmotivación, la falta de atención, escasas expectativas de éxito, baja autoestima y, en definitiva, fracaso escolar y personal.

De igual manera, un buen porcentaje de familias también precisa ayuda. Es difícil poner límites a la hora de la vuelta a casa, por ejemplo, cuando hay una tendencia generalizada de excesiva permisividad. En los centros educativos detectamos que la mayoría de los padres y madres no saben qué hacen sus hijos cuando están fuera de casa, con quién están, dónde, cómo se divierten, etc. Las familias no pueden abdicar ni delegar cuestiones relacionadas con la educación y los hábitos de sus hijos. Ahora bien, en los casos más complejos sí que habrá que prestarles las ayudas que necesitan. En estos momentos hay demasiados servicios atomizados, descoordinados y con mucha burocracia que no dan respuestas inmediatas y contundentes cuando hay casos graves como por ejemplo el consumo de estupefacientes, agresividad, desobediencia, etc.

Desde la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía propugnamos medidas preventivas que se implementen desde los primeros años de escolaridad. Estas medidas deben concretarse en los programas de tutoría tal como se hacen en algunos centros educativos como por ejemplo el programa municipal de prevención de adicciones “Charrando para decidir” y desde luego deberían potenciarse muchísimo más los servicios relacionados con la detección y tratamiento de cualquier problemática personal y escolar tal como los orientadores, los trabajadores sociales y los educadores familiares. De igual manera habría que potenciar la labor tutorial del profesorado dedicando más horas para ejercer este importante papel y fomentando la formación inicial y permanente en cuestiones de tipo psicopedagógico.

No entendemos la excesiva relevancia mediática de otros temas de menor trascendencia y la dedicación de ingentes recursos a proyectos menos importantes para el conjunto de la ciudadanía, y exista tanta cicatería para destinar los recursos necesarios para que no haya ni un solo niño, adolescente o joven con dificultades personales, familiares o educativas que se quede sin atender debidamente.
 


Juan Antonio Planas Domingo

Presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía y Orientador del IES Tiempos Modernos de Zaragoza